El mes de Abril pasado, según datos de la Generalitat había aún 100.000 pisos vacíos en Catalunya, ante este dato es obligado preguntarse si son muchos o pocos. Habrá que mirar atrás para calibrar cuáles son las necesidades de un país de 7,5 millones de habitantes. Los datos que tenemos sobre la cantidad de hogares en Catalunya, varían en el tiempo por diversas causas que tienen que ver con factores tan diversos como la variación en la edad de emancipación de los jóvenes, la inmigración, el mayor número de divorcios y la mayor autonomía de las personas mayores hasta edades más avanzadas. Podemos comprobar por ejemplo, en números redondos, que si en 1981 un 10% de personas vivían solas y un 20% de parejas no tenían hijos, en el año 2007 un 20% de personas vivían solas y un casi un 30% de parejas no tenían hijos. El aumento demográfico, alrededor del 2% anual hasta el 2009, y la reducción del número de personas por unidad familiar ha permitido a este país crear un promedio de 39.000 hogares nuevos anuales entre el año 1981 y 2007. Si lo miramos en detalle comprobaremos que esta generación de hogares ha seguido un aumento progresivo: 16.000 anuales hasta el 91, 33.000 hasta el 96, 43.000 hasta el 2001 y hasta 77.000 en los últimos años de la burbuja inmobiliaria. Para atender esta demanda los arquitectos hemos acabado cada año en Catalunya un número de viviendas nuevas que va desde los 50.000 anuales finales de los años noventa hasta los 70-80.000 los últimos años dela burbuja. Sicomparamos estos datos, tendremos que concluir que el número de viviendas edificadas no ha sido tan descabellado como nos podríamos pensar, sobre todo si tenemos en cuenta que parte de los edificios que hemos contabilizado se han creando derribando viejos y una buena parte son segundas residencias.

A partir del 2008 el ramo de la construcción ha sufrido un frenazo repentino y hemos acabado 37.871 viviendas nuevas en 2009, 20.290 en 2010, 18.704 en 2011 y en los dos primeros trimestres de este año hemos acabado sólo 3.456. El dato es terrorífico: los últimos cuatro años habremos hecho lo que hace poco hacíamos en un año y durante el 2012 haremos menos de 7.000 viviendas: una décima parte de lo que se edificaba en un año. ¿Responde esta actividad a la demanda actual de nuevos hogares? Es cierto que desde entonces se ha reducido drásticamente el flujo de inmigración y el crecimiento demográfico se ha minorado hasta el actual 0,3%, todavía positivo. Con estos datos, según las previsiones de idescat, se contempla la creación de25.000 a30.000 hogares nuevos anuales durante este década y si estos datos de crecimiento no están cumpliendo no es por falta de capacidad demográfica si no por la incidencia del paro juvenil que alarga la edad de emancipación, por el número de personas que optan por compartir piso, por la cantidad de parejas que aplazan la decisión de separarse y por todas las familias que han decidido juntar tres generaciones en un mismo techo para reducir gastos y compartir ingresos.

Volvamos ahora al dato de los 100.000 pisos vacíos que comentábamos al principio, añadimos que un 35% de estos son segundas residencias que no estarían destinadas a la creación de hogares familiares, añadamos también que el mismo Enric Reyna, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Catalunya, reconoció que se habían equivocado construyendo pisos donde no había suficiente demanda y que podemos asumir algunos no se venderán nunca o se derribarán y añadamos finalmente que después de años de crecer ya hace medio año que este stock se ha empezado a reducir. Si lo miramos bien tendremos que concluir que 100.000 pisos vacíos no son tantos, estos pisos no sobran, estos pisos nos hacen falta pero mientras no mejore la situación económica y el acceso al crédito no los podremos comprar.

Si tal como esperamos, tarde o temprano, la situación económica se normalizará, el paro se reducirá y el crédito volverá a fluir, no sólo recuperaremos el nivel normal de generación de hogares familiares con un mínimo de 25 a 30.000 anuales si no que finalmente encontrarán la oportunidad de emanciparse o separarse aquellos que no lo han hecho este año, ni el pasado, ni el anterior, etc. El día que esto suceda, el stock de pisos que tenemos y la miseria que ahora hacemos serán realmente muy pocos. En conclusión: o empezamos a dibujar pronto los pisos que deberemos tener acabados en 2015 o sería urgente que alguien empezara a pensar como gestionaremos la próxima burbuja inmobiliaria.

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2 Comments

  1. Marcús

    Los niveles de construcción de los últimos tres años se pueden explicar por el exceso de oferta construida pero tienen razón que tarde o temprano deberá recuperarse el nivel de emancipación y aflorarán todos los hogares que no se han creado en estos años. Cuanto más tarde en producirse la inflexión más probable será que pase lo que decís.
    Por eso no entiendo lo que decís sobre que derribarán pisos.

  2. Arquitasa Catalunya

    Catalunya tiene 81.000 pisos nuevos sin vender
    Tarragona y Girona acumulan, en proporción, más viviendas vacías
    10/21/12 02:00
    http://www.elpuntavui.cat/noticia/article/4-economia/18-economia/586337-catalunya-te-81000-pisos-nous-sense-vendre.html
    Cataluña tenía hasta julio 81.586 viviendas nuevas pendientes de venta, 43.988 en la demarcación de Barcelona, ​​una buena parte de los cuales son de difícil colocación por su emplazamiento, según datos de la Asociación de Promotores y Constructores de Edificios (APCE) . Lluís Marsà, presidente de la organización empresarial desde la dimisión de Enric Reyna, alerta que será difícil liquidar el stock por la falta de financiación y porque una parte de las viviendas están situadas en zonas sin demanda, de manera que intentar alquilar los – como pretende el gobierno español – no tiene sentido porque se podría tardar años. “No digo que se tiren al suelo, pero son de difícil absorción”, añade.
    Cataluña tiene once viviendas nuevas vacías por cada 1.000 habitantes, y por demarcaciones la cifra es de 23 en Tarragona, con un stock de 18.389; veinte en Girona (14.949), diez en Lleida (4294) y ocho en Barcelona (43.988), mientras que en la conurbación de Barcelona son cuatro (12.253) y en la capital catalana, tres (con 4.415 pisos para vender).
    Si las viviendas situadas en barrios periféricos o en pequeños municipios tienen poca demanda, la asociación ha detectado, en los últimos meses, un retorno de los inversores tradicionales, dedicados a la compra de viviendas para el alquiler y que buscan inmuebles con tres o cuatro habitaciones y bien situados-por ejemplo, en el Eixample barcelonés.
    Sube la superficie
    “No están interesados ​​en municipios con muy stock.” En las comarcas de Barcelona, ​​la superficie media de los pisos nuevos entre junio de 2011 y junio de 2012 creció un 1,6% respecto al segundo semestre de 2010, hasta 84,7 metros cuadrados, mientras que el precio de venta cayó un 9,1%, hasta 279.019 euros, y el precio del metro cuadrado útil se desplomó un 12,7%, hasta 3.598 euros, según datos de la entidad.
    La Asociación de Promotores ha perdido cerca de un 20% de miembros desde 2009 y ahora tiene 400 grupos inmobiliarios, que representan más de mil empresas. Marsà ha destacado el “drama social” por el despido de hasta el 80% del personal en las firmas que siguen operando, que han conseguido salir adelante en gran parte por ser muy locales, haber diversificado las actividades y no haberse sobreendeudado

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